Carta a Sr. Geld
- Aurea Preisser

- 24 jul 2017
- 2 Min. de lectura
Querido Sr Geld.
Primero que nada quiero decir que trataré de ser lo más sincera posible en éstas líneas.
Quiero pedirte Señor Geld que me ayudes e igualmente me tengas la mayor paciencia posible, ya que soy tan desesperada y ansiosa, que me es muy difícil que no muestre mi inconformidad hacia ciertas circunstancias y más cuando éstas están fuera de mi control y mis manos.
Siempre he pensado qué maravilloso sería tenerte en abundantes cantidades y no tener que preocuparme por tener que pensar o preocuparme de dónde vas a llegar la próxima vez. Como un amigo decía: No eres Dios pero sí que haces milagros.
Hace unos años yo decía que no te necesitaba, pero sí te quería y no importaba en qué cantidad llegaras y ahora sigo pensando lo mismo a excepción de que ahora sí que te necesito.
Sé que no debo decir que te Necesito o que te Quiero, si no que te Prefiero, pero también sería negar una realidad que ahora estoy viviendo. Claro que te necesito, es verdad que te quiero, y jamás negaré que te prefiero, en cantidades abundantes e interminables y cada día, hora, minuto y segundo.
No quiero pensar desde que me levanto, qué es lo que tengo que hacer para tenerte y al mismo tiempo hacer que me prefieras como yo a ti. Quiero levantarme teniendo la certeza de que estás conmigo, que no tengo que preocuparme por nada, más que para hacer lo que tengo que hacer para dar seguimiento a mis cosas y por sobre todo, qué tengo que hacer para que mi sueño y meta de ser escritora.
No estoy diciendo que no haré nada por que llegues a mi vida, pero quisiera que no fuera tan frustrante ver que llegas a cuenta gotas, mientras mis cuentas se acumulan y no sé qué más hacer.
Te pido Señor Geld que escuches mis palabras y decidas que vale la pena preferirme también a mí, haré que valga la pena que tengamos una relación sana y duradera, así como hacer ver a los demás que tú eres solamente un vehículo para un fin y eres energía pura, sin ninguna maldad en ti.
No te pongo aquí mis proyectos, metas o sueños porque eso es sólo entre tú y yo, pero te agradezco que leas mis líneas y que no dejaré de escribirte cada mes.
Gracias señor Geld.
Aurea Preisser

















Comentarios